lunes, 4 de abril de 2011

Nadie quiere verlo


Soy una llorica lamentable, me he quedado tan atrás, tan atrás... todos avanzan y yo sigo aquí, moviéndome sólo lo imprescindible... y no lo entiendo.
¿Cómo puedo superar esto?
¿Cómo puedo ganarme a mi misma?
¿El resultado no será el mismo?



Siempre hay alguien mejor, siempre habrá alguien mejor...
Y yo ya se que no todos tenemos la misma suerte, que no todos obtendremos una felicidad idílica, aunque sea por un rato... no todos, pero realmente llegué a creer que... en alguna parte, en algún lugar, existía una felicidad para mi, aunque no durara eternamente, aunque fuera intermitente... sería algo, algo mío, algo especial.
Sin embargo... ¿aún lo creo?
No quiero algo superficial y efímero.
He visto algo ahí fuera, he visto la utopía pasar frente a mis ojos, mi propia utopía... y no era mía.
Y entonces... ¿qué me queda? Nada me queda salvo yo, nada salvo yo... ¿me odio o me quiero? Encadeno partes de mi que no quiero ver, que no quiero que vean. Intento sacar de dentro las emociones... pero yo misma me traiciono, yo misma me confundo.
Fracaso, y no se como hacerme entender  así que me quejo aquí, para mi misma. Total, nadie quiere oírlo, nadie quiere saberlo. Y no quiero decir lo que quieren oír y no quiero que frivolicen mis sentimientos, que prostituyan mis palabras, que se compadezcan o enfaden. Por eso me quedo siempre a medio camino entre mi mente caótica y el mundo.

1 comentario:

  1. Unas palabras muy bellas pero desgarradoras. Y qué oportuna me parece ahora la idea que comentábamos sobre los fracasos. Quien constantemente lo intenta...es un espíritu hermoso y vivo, aunque a veces nadie parezca verlo ^_^ XXXXXXXX

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